En la barra con Afortunato Café
En este capítulo de En la Barra visitamos Afortunato en Pamplona y charlamos con Joaquín sobre sus inicios, el crecimiento del café de especialidad en la ciudad y los retos que ve en la cadena cafetera.
De Cafés Bruno a Afortunato: continuidad con nueva escala
La historia arranca en el año 2000 con Cafés Bruno, el proyecto familiar de la familia de su mujer: tueste, venta y degustación en el mismo local. Tras el cierre del negocio, Joaquín lanza Afortunato como “segunda parte”: el mismo concepto, pero más grande y moderno, con tostadora de mayor capacidad y una apuesta clara por integrar todo en un solo espacio.
Pamplona hoy: más cafeterías, pero un modelo único
Cuando abrieron, había muy pocas cafeterías de especialidad. Hoy Joaquín estima más de 10 en la ciudad. Afortunato se diferencia porque es la única (según su experiencia) que combina tostador + cafetería en el mismo local, lo que permite catas con clientes y un feedback inmediato en taza.
Una carta pensada por perfiles (y para educar)
Trabajan con unos 10 cafés y cuatro perfiles sencillos para guiar al cliente: floral, cítrico, afrutado y achocolatado. Buscan equilibrio entre innovación (procesos/fermentaciones) y sostenibilidad (preferencia por cafés orgánicos cuando es posible), sin caer en el elitismo.
“Connecting people”: que la taza cuente una historia
La visión a futuro de Afortunato es que el consumidor, además de disfrutar, tenga presente a las personas detrás del café: productor, cultivo, proyecto social/ambiental y decisiones de compra más conscientes.